Lunes, 03 de enero de 2011
Publicado por Salazara72 @ 12:42
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Esos secretos lenguajes
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Hace tiempo escrib? un art?culo con un t?tulo parecido al de ?ste, lo llam? El secreto lenguaje de los restaurantes. Estaba inspirado en cierta observaci?n que hab?a tenido oportunidad de hacer en mis a?os en Londres. En aquel entonces, reci?n divorciada y con apenas treinta a?os, me dediqu? a fiestear y flirtear lo m?s posible, supongo que en compensaci?n por lo que no hab?a fiesteado antes (me cas? a los diecinueve, todo un infanticidio). El secreto lenguaje del que hablo tiene que ver con la lectura que yo hac?a de mis festejantes (me encanta esta palabra tan uruguaya) seg?n el tipo de restaurante al que me llevaban en una primera cita. Observ?, por ejemplo, la evidente diferencia que hab?a entre el tipo que me llevaba a un restaurante supercar?simo y tradicional y el que eleg?a uno muy de moda. Tambi?n la m?s sutil entre el que deseaba impresionarme y el que pretend?a usarme de bonito florero ante sus amigotes o clientes. O la que separa al se?or refinado, pero con poca pasta, del rico quieroynopuedo y, por supuesto, la muy evidente que exist?a entre el festejante que ten?a intenciones m?s duraderas y el que pretend?a correr demasiado... Es as?, los restaurantes dicen mucho de quien los elige. Tanto como la ropa que usa o la colonia que prefiere. Tal vez por eso, porque me divierten mucho estos secretos y muy reveladores lenguajes, he disfrutado tanto con la lectura de Madrid me Marta, el ?ltimo libro de Marta Robles, que tiene como subt?tulo Una gu?a diferente para conocer los rincones m?s originales: restaurantes, hoteles, tiendas, curiosidades, museos. Y lo es, diferente, quiero decir. Porque todos estos asuntos que acabo de mencionar vienen clasificados seg?n lo que uno busque, el efecto que desee causar, el nombre de los famosos que puede uno encontrar all? y, por supuesto, el dinero que quiera gastarse. As?, en el apartado de los restaurantes podemos encontrar los m?s adecuados para ir con amigos, o con ni?os, los rom?nticos para una primera cita o, por el contrario, para decir adi?s a un amor que se nos ha quedado viejo. Y es que en el mundo actual en el que la oferta de ocio y bienestar es tan vasta como diversa, todo lo que hacemos, comemos y compramos habla de nosotros y es interesante saber qu? mensaje estamos dando a los dem?s con tan secretos y sutiles lenguajes. Antes no era as?. Cuando en las ciudades hab?a s?lo un par de restaurantes buenos y tres o cuatro tiendas monas, nadie se pon?a a analizar qu? significaba nuestra presencia all?. Sin embargo, no todo son secretos lenguajes; en este libro hay otras muchas cosas y muy pr?cticas. ?Quiere saber d?nde arreglan bolsos y maletas? ?D?nde alquilan ropa de grandes marcas o de alta costura para ir vestidos a esa fiesta/boda/etc?tera por una m?dica cifra? ?Pintar un trampantojo? ?Y redecorar su casa en un outlet? Lo divertido de todo esto, adem?s, es que el libro tiene un inconfundible tono literario (Marta es escritora y de las buenas) que hace que se lea como uno de esos libros ingleses llenos de humor y sabidur?a. Dir?n ustedes que se nota que somos muy amigas (?y lo somos!), pero les aseguro que no les estar?a hablando de su gu?a si no la considerara muy fuera de lo com?n. Porque otra de las cosas que aprend? en Londres, en aquellos a?os en los que me dedicaba a coleccionar novios como si fueran postales, es que para leer bien los secretos lenguajes que todos emitimos sin darnos cuenta es fundamental saber exactamente qu? valora la sociedad en ese preciso momento. He aqu? lo que vulgarmente se llama ?moda?. Y ?sta, nos guste o no, es mucho m?s que una manera fr?vola de querer ?ser?, ?parecer? o ?pertenecer?. Es, ni m?s ni menos, que conectar con lo que m?s intelectualmente suele llamarse ?el esp?ritu de los tiempos?.

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