Martes, 20 de julio de 2010
Publicado por Salazara72 @ 11:07
Comentarios (0)  | Enviar

?

?

CARTAS DE DOBLE FILO
?
?


Hay una clase de enemigos contumaces, profesionales, que terminan sali?ndole a cualquiera que aparezca en p?blico con su rostro o su firma. Internet, sobre todo, con la facilidad que ofrece para el escupitajo de bilis, el insulto y la calumnia desde la impunidad del anonimato, es territorio favorable a esa clase de gente, que despliega all? un esfuerzo y constancia admirables. Lo pintoresco es que buena parte de tales odios desaforados no tiene justificaci?n racional, sino que responde a filias y fobias ?ntimas, complejos inconfesables, envidias, rechazos y turbios agravios que a veces ni el agresor, al l?mite mismo de la apoplej?a, justifica de modo coherente.

Pero hay una categor?a a?n m?s radical: la del converso que antes am?. Incluye a quienes durante cierto tiempo siguieron a alguien con pasi?n o inter?s y que, por alguna causa, se han visto defraudados en sus expectativas. Seg?n sea cada uno, el entusiasmo con que antes aplaud?a a la persona admirada puede tornarse rencor y ganas de venganza. Algunos casos llegan a lo patol?gico: a John Lennon, por ejemplo, se lo carg? un admirador despechado, bang, bang, al que hab?a negado un aut?grafo. Otros casos son s?lo disparatados, o grotescos.

Parte de los odios suscitados por escritores se debe a cartas no respondidas; quiz? porque hay quien piensa que a un profesional le sobra tiempo para escribir de todo, y sin esfuerzo. De poco sirve, en mi caso por ejemplo, haber repetido en esta misma p?gina que es imposible atender seiscientos correos electr?nicos y cartas cada mes. Que leo cuanto llega, pero cuando puedo. Y que me es imposible mantener correspondencia. Quien eche cuentas comprender? que si uno dedicara cinco minutos a cada respuesta, deber?a emplear, s?lo en eso, cincuenta horas mensuales que son necesarias para otras cosas. Para escribir novelas y estos art?culos, por ejemplo. Para relajarte un rato viendo una pel?cula, o para pensar en tus propios asuntos. O para lo que te salga del cimbel.

A pesar de tan razonable justificaci?n, hay quienes no la terminan de encajar. Animados por su condici?n de lectores y admiradores, env?an manuscritos de poes?a o novelas in?ditas pidiendo una opini?n o un consejo. Incluso, ayuda para publicar. Y al no recibir respuesta ?algunos, al no recibirla en el acto?, env?an cartas destempladas porque no les concediste el tiempo y la atenci?n que creen merecer, y que sin duda merecen. Recuerdo un correo electr?nico reciente, de extrema impertinencia, donde alguien que antes me hab?a sugerido asunto para un art?culo, relacionado con un problema familiar suyo, me insultaba por ?no haber tenido la coherencia moral de ocuparte de eso y por no mojarte?.

A veces, por trabajo y viajes, el correo se acumula. El de XLSemanal, por ejemplo, postal y electr?nico, me lo hago enviar a casa en paquetes cada mes y medio, aproximadamente, para dedicar un d?a entero a su lectura. Luego voy contestando lo que puedo: lo urgente o imprescindible. Se da entonces la circunstancia de que, en ocasiones, leo la carta despechada antes de la que, al no ser respondida, motiv? el despecho. Paso as? del insulto, ?eres un prepotente y un chulo y tus novelas son una mierda y te va a leer tu puta madre? ?el tuteo y la renuncia a leerme en el futuro son caracter?sticos de segundas misivas?, cuya causa no comprendo todav?a, a buscar la primera carta, leerla y comprobar que el ofendido, u ofendida, me hab?a mandado antes un manuscrito de quinientas p?ginas que tengo apilado con otros treinta ?ninguno de ellos solicitado?, o elogiaba mi ?ltimo libro en t?rminos entusiastas, o me invitaba a tomar un caf?, o a dar una conferencia, o ped?a un consejo para su hija que escribe cuentos o quiere estudiar Periodismo.

Ah?, los escritores que se creen menospreciados son temibles: odian como nadie, a simple espacio y por las dos caras del folio. Tambi?n est?n los lectores gremiales con poco sentido de la perspectiva: seguidores tuyos desde hace a?os, que incluso escribieron alguna vez elogiando tal o cual art?culo ??dales ca?a y que se jodan, Reverte??, y que un d?a, cuando les toca a ellos o creen verse aludidos de refil?n, ya no ven tan claro lo de la ca?a, y descubren que eres un arrogante y un facha. Pero de todas las cartas recibidas ?ltimamente, mi predilecta es la de una se?ora, de letra y prosa en apariencia respetables, que pas? de asegurar el pasado enero: ?Leo todo lo tuyo desde hace a?os, como mi familia, y agradezco que tus novelas nos descubran mundos complejos tan insospechados? a escribir, en abril: ?Veo que no merecemos de ti una respuesta. Qu?date en tu atalaya de soberbia con el ?ltimo libro, que no pienso comprar. No esperaba otra cosa de un escritor mediocre al que, desde luego, no volver? a leer en mi vida?.

?


Comentarios