Jueves, 16 de julio de 2009
Publicado por Salazara72 @ 17:26
Comentarios (0)  | Enviar



QUÉ ES LO QUE, A FIN DE CUENTAS, HAGO YO? (I)

 

 

 

 

 

 




Muchos de mis lectores se quejan a veces de que hablo poco de mi vida personal en esta columna. En realidad hablo mucho, especialmente sobre mis indagaciones en el mundo imaginario. Sin embargo, vuelven a la carga: «Pero ¿cómo es su vida cotidiana?». Pues bien: durante una semana salí con un cuaderno y fui anotando más o menos todo lo que me sucede durante siete días normales:

Domingo

1] Conduzco en silencio
durante los 540 kilómetros que separan París de Ginebra. Seis horas sin ninguna conclusión importante, ninguna revelación extraordinaria. Como me encanta mi trabajo, en su día me propuse firmemente pasar los domingos sin pensar en la escritura, así que procuro controlarme.
2] Gasolinera: veo una colección interesantísima de maquetas de metal. Considero comprarlas todas, pero pienso que más adelante acabaré con exceso de equipaje y que, además, muchas pueden romperse en el camino. Las compraré por Internet en otro momento.

3] Me ducho. Doy una cabezada. Ceno con una amiga que me cuenta que el hombre que le gusta lo único que quiere es acostarse con ella y nada más. No sé qué decirle.

Lunes

1] Suena el despertador
a las 10.15 h. De todas formas, la telefonista del hotel también llama al cuarto (es mi plan B: los nacidos en Virgo siempre tienen un plan B). Estoy aquí como miembro de la directiva de una respetable fundación y me planteo si debo ponerme o no mis botas de vaquero, trabajadas en cuero rojo, blanco y negro. Decido que voy a llevarlas (a los artistas se nos permiten ciertas cosas).
2] Desayuno rápido con un amigo que trabaja en un banco. Le pregunto qué piensa de la crisis actual y me da una serie de respuestas que ni él mismo termina de creerse. Le muestro el periódico del día: habla de una reunión de banqueros para superar la crisis. Uno de ellos afirma que no conocen bien los `productos financieros´ que están vendiendo. Menos mal que tengo mi dinero en la cuenta de ahorros: los nacidos en Virgo no corren riesgos en esta área.
3] Comida con la directiva. Les pregunto qué les parece la situación de Georgia. Nadie quiere comentar el asunto, pero todo el mundo elogia mis botas de vaquero.
4] La reunión es excelente, sin estrés. Aprendo mucho. Al final, al entrar en el coche, me dejo los documentos fuera, sobre el techo.
5] Al arrancar, los documentos se caen en mitad de la calle. Me paso media hora juntándolo todo, con coches bocinando e insultándome. Un miembro de la directiva pasa, para un poco más adelante y me pregunta si necesito ayuda. Le digo que no, que ya es suficiente con que una persona arriesgue su vida por una razón tan estúpida.
6] Hoy puedo llamar por teléfono usando el sistema de `manos libres´ mientras conduzco. Le pido a Mônica, mi agente, que cancele lo de Praga y Berlín (cada vez que viajo, se me quitan las ganas de volver a viajar). Ella me dice que tenemos que encontrarnos antes de la Feria de Fráncfort para «ultimar algunos detalles». ¿En París o en Barcelona? En París, decide ella. Llamo a Paula, mi ayudante, para preguntarle por qué mi blog tuvo tan pocos comentarios ayer. Ella me explica que han cambiado la configuración y que acaba de aprobar cien comentarios.
7] Llego a París a las once de la noche. Suponía que tendría una montaña de cosas esperándome, pero sólo veo dos paquetes de libros para firmar autógrafos y unas pocas cartas. ¡Pero si he viajado! ¡He estado en otro país! Me doy cuenta entonces de que he viajado poco más de 24 horas.
8] Cena. Dejo el ordenador encendido para `bajar´ American history X. Me voy a dormir hacia las dos de la mañana, después de leer algunas páginas de Mi año como miembro del islam radical, de Daveed Gartstenstein-Ross. El libro es excelente, pero no consigo avanzar mucho.

 


Comentarios