Martes, 26 de mayo de 2009
Publicado por Salazara72 @ 12:02
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Juan Salvador Gaviota. Richard Bach.III

 

 

...De modo que esto es el cielo, pensó, y tuvo que sonreírse. No es muy respetuoso analizar el cielo justo en el momento en que uno está a punto de entrar en él.

 

Al venir de la Tierra por encima de las nubes y en formación cerrada con las dos resplandecientes gaviotas, vio que su propio cuerpo se hacía tan resplandeciente como el de ellas.

 

En verdad, allí estaba el mismo y joven Juan Gaviota, el que siempre había existido detrás de sus ojos dorados, pero la forma exterior había cambiado.

 

Su cuerpo sentía como gaviota, pero ya volaba mucho mejor que con el antiguo.

 

¡Vaya, pero si con la mitad del esfuerzo, pensó, obtengo el doble de velocidad, el doble de rendimiento que en mis mejores días en la Tierra¡

 

Brillaban sus plumas, ahora de un blanco resplandeciente, y sus alas eran lisas y perfectas como láminas de plata pulida. Empezó gozoso, a familiarizarse con ellas , a imprimir potencia en estas nuevas alas.

 

...De pronto se separaron las nubes y sus compañeros gritaron:

 

_ Feliz aterrizaje, Juan- y desaparecieron sin dejar rastro.

 

...El recuerdo de su vida en la Tierra se le estaba haciendo borroso. La Tierra había sido un lugar donde había aprendido mucho, por supuesto, pero los detalles se le hacían ya nebulosos; recordaba algo de la lucha por la comida, y de haber sido un Exiliado.

 

La docena de gaviotas que estaba cerca de la playa vino a saludarle sin que ni una dijera una palabra. Sólo sintió que se le daba la bienvenida y que ésta era su casa. Había sido un gran día para él, un día cuyo amanecer ya no recordaba.

 

...Durante los próximos días vio Juan que había aquí tanto que aprender sobre el vuelo como en la vida que había dejado. Pero con una diferencia. Aquí había gaviotas que pensaban como él. Ya que para cada una de ellas lo más importante de sus vidas era alcanzar y palpar la perfección de lo que más amaban hacer: volar. Eran pájaros magníficos, todos ellos, y pasaban hora tras hora cada día ejercitándose en volar, ensayando aeronáutica avanzada.

 

...La única respuesta que puedo dar, Juan, es que tú eres una gaviota en un millón. La mayoría de nosotros progresamos con mucha lentitud. Pasamos de un mundo a otro casi exactamente igual, olvidando en seguida de dónde habíamos venido, sin preocuparnos hacia dónde íbamos ¿ Tienes idea de cuantas vidas debinos cruzar antes de que lográramos la primera idea de que hay más en la vida que comer, luchar o alcanzar poder en la Bandada? ¡Mil vidas, Juan, diez mil. Y luego cien vidas más hasta que emprezamos a aprender que hay algo llamado perfección y otras cien para comprender que la meta de la vida es encontrar esa perfección y reflejarla.. La misma norma se aplica ahora a nosotros, por supuesto: elegimos nuestro mundo venidero mediante lo que hemos aprendido de éste. No aprendas nada, y el próximo mundo será igual que éste, con las mismas limitaciones y pesos de plomo que superar.

 

_ Pero tú, Juan, aprendiste tanto de una vez que no has tenido que pasar por mil vidas para llegar a ésta.

 

Una noche, las gaviotas que no estaban practicando vuelos nocturnos se quedaron en la arena, pensando. Juan echó mano de todo su coraje y se acercó a la Gaviota  Mayor, de quien se decía iba pronto a trasladarse más allá de este mundo.

 

...Y aunque intentó parecer adecuadamente severo ante sus alumnos, Pedro Gaviota les vio de pronto tan y como eran realmente, sólo por un momento, y más que gustarle, amó aquello que vió. ¿ No hay límites Juan? pensó, y sonrío. Su carrera hacia el aprendizaje había empezado.

 

 

Nota. Éste último párrafo señala el final de éste gran libro, que mi hermano me regaló a los ocho años y que leí y releí, y releeré siempre. Siempre digo lo mismo de él: es un canto al aprendizaje, perfección, lucha y libertad y verdaderos sentimientos.

 

 

 

 

 

 


Comentarios
Publicado por pablo_diablo89
Martes, 26 de mayo de 2009 | 12:36
Hola, este Viernes termina el concurso de relato corto de:

http://www.minispace.com/es_es/article/Airsteam-writing-competition/216/?utm_source=s_ja_98
Si os anim?is, todav?a hay tiempo para darle al coco.
Un saludo.