Jueves, 26 de junio de 2008
Publicado por Salazara72 @ 13:50
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Crónicas del Mundo Oscuro. Paul Steinberg.

 

 

...De aquellas semanas no conservo más recuerdo que los sufrimientos, el frio y la humillación. ¿ El quid de las relaciones humanas? No existen. Estoy rodeado de sombras inconscientes que apenas puedo discernir y que se evaporan a medida que pasan los dias. A uno le hospitalizan: seguro que morirá; a otro le seleccionan para la cámara de gas. Tres caras nuevas, parece que italianos, pronto estarán quemados, valga la expresión. Me he encerrado en mi caparazón, toda la energía vital que me queda está destinada a mi propia supervivencia.

 

...Todos los seres humanos que me rodean son intercambiables. El que me frota la espalda en la explanada, el que anda a mi lado hacia las obras de la Buna, el que me precede por la noche en la cola de la sopa.

 

Un día presentes, al siguiente desaparecidos..

 

La carne y los músculos se funden, los dientes se descarnan, las tripas se licúan, se envenenan las heridas y morimos, morimos, morimos.

 

Por ventura, un deus ex máchina, SS, Kapo o jefe de bloque que, precipita los acontecimientosd mediante una bala, un golpe de piqueta, una paliza con la porra. A veces, más raramente, salva a alguno de la fosa común del mismo modo que en años venideros se tomará como muestra un pingüino o una foca alquitranada con el fin de lavarlos, cuidarlos y alimentarlos, a ver si se recuperan y sobreviven.

 

Y este universo absurdo y mefítico me parece lógico, como si no hubiera existido nada más. No siento ninguna angustia, ni tengo preguntas que hacer. Todo cae por su propio peso. Tengo la edad en que uno se adapta, y economizo eliminando el sufrimiento moral, los recuerdos y también por imperativo vital, los reproches.

 

Los médicos dejaron morir para poder salvar. Vi morir a mi alrededor, pero a mí me salvaron. Eso ha bastado para que me sienta incómodo, culpable en exceso de superte, de no haberme solidarizado con el destino común. Seguramente, estos sentimientos salieron a la luz más tarde, después del renacimiento. Proceden de una ética de aquí no tiene curso.

 

...Así pues, una vez al mes una comisión de las SS inspecciona a los inquilinos del bloque y procede a su selección. El factor determinante es la ausencia de nalgas, última reserva de energía vital.

 

La inspección consiste en un desfile a paso de marcha, con la camisa arremangada, ante la comisión cómodamente instalado. El médico jefe de bloque marca en su lista los números indicados por la comisión. En más de una ocasión asumió el riesgo y el peligro de saltarse uno o dos números. Quizá yo mismo me beneficiase de un gesto así.

 

A los seleccionados se les dice que van a trasladarles al hospital principal de Auschwitz I. Algunos se lo creen. Por mi parte, sé que les quedan entre seis y doce horas de vida y que les espera el Zyklon B.

 

 


Comentarios
Publicado por Senocri
Mi?rcoles, 02 de julio de 2008 | 13:23
De vez en cuando conviene recordar la barbarie nazi.