S?bado, 17 de mayo de 2008
Publicado por Salazara72 @ 14:47
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Las Benévolas. Jonathan Littell.

 

Su lectura es muy dura, el narrador es un asesino de las SS.

 

 

...Al final del día, tras pasar por la Haus der Waffen-SS para asearme y cambiarme, volví a casa de los Hoss. Delante de la portalada no quedaban ya sino unas cuantas decenas de hormigas que surcaban velozmente el suelo. Los otros miles debían de estar ahora bajo tierra, excavando, desescombrando, apuntalando, invisibles, pero prosiguieron sin parar con su tarea encarnizada. Hoss me recibió en las escaleras de la entrada con una copa de coñac con cuello y puños de encaje, y a sus dos hijas mayores Kindi y Puppi, ataviadas con no menos gusto. Klaus me estrechó la mano amistosamente; llevaba una chaqueta de tweed de corte inglés con coderas de ante y grandes botones de asta. Bonita chaqueta comenté ¿ de dónde la has sacado?,.Me la trajo papá del campo, contestó radiante de gozo. Y los zapatos también. Eran unos botines de cuero marrón, lustrosos y abotonados al costado. Muy elegantes, dije. Wirths estaba allí y me presentó a su mujer; los demás comensales eran todos oficiales del campo: estaban Hartjestein, el comandante de la guarnición; Grabner, el jefe de departamento político; el Lagerfuhrer Aumeier; el doctor Caesar, y nos cuantos más. El ambiente era bastante estirado, más que en casa de Eichman, en cualquier caso, pero segúia siendo cordial. La mujer de Caesar, joven aún, se reía mucho; Wirth me explicó que era una de sus asistentes a quien propuso matrimonio poco después de que muriera de tifus su segunda mujer..

 

...Cuando hayamos acabado con los judíos y con la guerra, Birkenau desaparecerá y la tierra volverá a un uso agrario. Pero la industria de Alta Silesia, sobre todo con las pérdidas alemanas del Este, no podrá prescindir de la mano de obra polaca; el campo seguirá siendo vital durante mucho tiempo para controlar a la población.

 

...Miré con curiosidad a aquel hombre tan rígido y concienzudo que vestía a sus hijos con ropa de niños judíos muertos bajo su responsabilidad. ¿ Se le ocurría pensar en eso cuando los miraba? Lo más seguro era que ni se le pasara por las mientes. Su mujer lo tenía cogido por el codo y soltaba carcajadas secas y chillonas. La miré y pensé en su coño, bajo el vestido, anidado en la braga de encaje de una judía joven y bonita a quien había gaseado su marido. La judía y su coño llevaban mucho tiempo incinerados y se había ido como humo a reunirse con las nubes; y sus bragas caras, que seguramente se había puesto especialmente para la deportación ornaban y guardaban ahora el coño de Hedwig Hoss.¿ Se acordaba Hoss de esa judía cuando le quitaba las bragas a su mujer.

 

...Allí, bajo la luz del verano, pensaba en aquella decisión que habíamos tomado, en aquella idea extraordinaria de matar a todos los judíos, fueren quienes fueren, jóvenes o viejos, buenos o malos, de destruir el judaísmo destruyendo a quiernes lo portaban en sí, una decisión bautizado con el nombre, bien conocido ya de Solución Final.

 

 


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