S?bado, 23 de febrero de 2008
Publicado por Salazara72 @ 10:55
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Golpe de Estado 23 F. 1981, hace 27 años. Wikipedia.

 

 

 

Antecedentes [editar]

El golpe de estado de 1981 se encuentra estrechamente relacionado con los acontecimientos vividos durante la Transición española. Cuatro elementos generan una tensión permanente, que el gobierno de UCD no va a lograr contener: los problemas derivados de la crisis económica, las dificultades para articular una nueva organización territorial del Estado, las acciones terroristas protagonizadas por ETA y la resistencia de ciertos sectores del ejército a aceptar un sistema democrático.

Los primeros síntomas de malestar en el ejército tienen lugar en abril de 1977, cuando con motivo de la legalización del PCE, el día 9 de ese mismo mes, Sábado Santo, dimite el almirante Pita da Veiga, ministro de Marina y el Consejo Superior del ejército emite una nota en la que manifiesta su disconformidad con dicha legalización, aunque la acate. En noviembre de 1978 tiene lugar la desarticulación de la Operación Galaxia, una intentona golpista, por la cual su principal responsable, Antonio Tejero, será condenado a siete meses de prisión.

Mientras crece la voluntad golpista en sectores del ejército y de la extrema derecha, el gobierno progresa en el inicio de la década hacia una profunda crisis, que durante 1980 se volverá cada vez más insostenible. Entre los principales acontecimientos destacan la dimisión del ministro de Cultura, Manuel Clavero el 15 de enero, la remodelación del gobierno el 3 de mayo, la moción de censura presentada contra Adolfo Suárez por parte del PSOE los días 28-30 de mayo, la dimisión el 22 de julio del vicepresidente del Gobierno, Fernando Abril Martorell, que produce una nueva remodelación en septiembre, y la elección en octubre de Miguel Herrero Rodríguez de Miñón, candidato alternativo a la propuesta oficial de presidente del grupo parlamentario centrista promovida por Suárez.

La debilidad creciente de Suárez en el seno de su propio partido, propicia la presentación de su dimisión como presidente del Gobierno y de UCD el 29 de enero de 1981, en una intervención televisiva, tras la cual, los acontecimientos van a precipitarse. El 1 de febrero, el Colectivo "Almendros" publica en El Alcázar un artículo claramente golpista; del 2 al 4 de febrero, los reyes viajan al País Vasco, donde los diputados de Herri Batasuna les reciben con un fuerte abucheo y varios incidentes, y el 6 de febrero aparece asesinado el ingeniero de la central nuclear de Lemóniz, José María Ryan, secuestrado unos días antes, mientras se sigue sin noticias de otro industrial secuestrado, Luís Suñer.

En medio de este tenso clima, se ponen en marcha los procesos de sustitución de Suárez. Entre los días 6 y 9 de febrero tiene también lugar el II Congreso de UCD en Mallorca, donde el partido aparece descompuesto y es nombrado como presidente en funciones Agustín Rodríguez Sahagún, y el día 10, Leopoldo Calvo-Sotelo es nombrado candidato a presidente del Gobierno.

Las tensiones fueron a más cuando el día 13 de febrero, se daba la noticia de la muerte en Carabanchel del presunto militante etarra Jose Ignacio Arregui, víctima de las torturas infligidas en la Dirección General de Seguridad. Ello dio lugar a una huelga general en el País Vasco y en el Congreso a un áspero debate entre los grupos parlamentarios. El gobierno destituyó como consecuencia a varios dirigentes policiales, mientras que en el ministerio del Interior se producían dimisiones en solidaridad con los torturadores y el Alcázar juzgaba la acción gubernamental como una muestra de debilidad que debía ser atajada.

En este enrarecido escenario, el día 18, Calvo-Sotelo presentaba su gobierno, pero en la votación del día 20 no obtuvo la mayoría necesaria para la investidura, por lo que debía producirse una nueva votación el día 23, día que elegirían los golpistas para su tentativa de golpe de Estado. Una tentativa en la que iban confluir las voluntades de un golpe duro, promovido por el capitán general Jaime Milans del Bosch y uno blando promovido por el general Alfonso Armada, hombre de confianza del rey.

El golpe [editar]

En el golpe del día 23 coinciden las distintas tramas golpistas que operaban desde el inicio de la transición, mediante una acción coordinada.
A las seis en punto de la tarde empieza la votación nominal para la investidura de
Leopoldo Calvo-Sotelo como Presidente del Gobierno de España.
A las 18:21 horas, cuando iba a emitir su voto el diputado socialista Juan Manuel Núñez Encabo, un grupo de guardias civiles, metralleta en mano, irrumpe en el hemiciclo del
Congreso de los Diputados encabezados por el teniente coronel Antonio Tejero. Este, desde la tribuna, gritó "¡Quieto todo el mundo!" y dió orden de que todos se tirasen al suelo.
Instintivamente, como el militar de más alta graduación allí presente y como vicepresidente del gobierno, el general
Gutiérrez Mellado se levantó y, dirigiéndose al teniente coronel Tejero, increpó a los asaltantes, pidiendo explicaciones y ordenándoles que depusieran las armas. Tras un brevísimo forcejeo y para reafirmar su orden, Tejero efectúa un disparo que es seguido por unas ráfagas de los sub-fusiles de los asaltantes.

Pedro Francisco Martín, operador de Televisión Española, grabó casi media hora del momento, aportando al mundo un documento audiovisual de valor incalculable sobre la tentativa de golpe de Estado. Con la toma del hemiciclo y el secuestro de los poderes ejecutivo y legislativo, se intentaba conseguir el llamado "vacío de poder", sobre el cual se pretendía generar un nuevo poder político. Más tarde, cuatro de los diputados fueron separados del resto: el aún Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez González, el líder de la oposición, Felipe González Márquez, el segundo en la lista del PSOE, Alfonso Guerra, y el líder del Partido Comunista de España, Santiago Carrillo.

Poco después y siguiendo el plan previsto, se sublevó en Valencia el Capitán General de la III Región Militar, Jaime Milans del Bosch, quien sacó algunas compañias de carros de combate a la calle, desde el puerto de Valencia hasta el centro de la ciudad, donde apuntaban a los edificios institucionales, como el Ayuntamiento o las Cortes valencianas. Declaró el Estado de excepción e intentó convencer a otros militares de secundar la acción. A las nueve de la noche, un comunicado del Ministerio del Interior informaba de la constitución de un gobierno provisional con subsecretarios de diferentes instancias ministeriales, presidido por Francisco Laína, para asegurar la gobernación del Estado y en estrecho contacto con la Junta de Jefes del Estado Mayor. Entretanto, otro general golpista, Torres Rojas, fracasaba en su intento de suplantar en el mando de la División Acorazada Brunete al general Juste, jefe de la misma, abortándose la pretensión de ocupar los puntos estratégicos de la capital, entre ellos la sede de Radio y Televisión, y la difusión de un comunicado relatando el éxito del golpe.

La negativa del Rey a apoyar el golpe permitió abortarlo a lo largo de la noche. El propio monarca se aseguró mediante gestiones personales y de sus colaboradores la fidelidad de los mandos militares. También destacó la actitud del presidente de la Generalidad de Cataluña, Jordi Pujol, quien poco antes de las diez de la noche transmitía a toda España por las emisoras de Radio Nacional y Radio Exterior una alocución donde llamaba a la tranquilidad. Hasta la una de la noche tuvieron lugar gestiones desde el Hotel Palace, en los alrededores del Congreso, lugar elegido como centro de operaciones por el general Aramburu Topete, entonces Director General de la Guardia Civil y el general Sáenz de Santa María, a su vez Director General de la Policía Nacional. Por allí también deambuló el general Alfonso Armada, parte del plan golpista, quien pretendía sibilinamente, simulando negociar con los asaltantes, proponerse como solución de compromiso. Su secreto plan de golpe emulando al general francés De Gaulle, fracasa al negarse Tejero a que presidiera un gobierno del que también formarían parte socialistas y comunistas. Más tarde, descubiertos sus planes, sería relevado de su puesto de 2º Jefe del Estado Mayor del Ejército por su implicación en la trama golpista.

Sobre la una de la madrugada del día 24 de febrero, el Rey intervino en televisión, vestido con uniforme de Capitán General de los Ejércitos para situarse contra los golpistas, defender la Constitución española y desautorizar a Milans del Bosch. A partir de ese momento el golpe se da por fracasado. A la medianoche, Alfonso Armada se presentó en el Congreso con un doble objetivo: convencer al teniente coronel Tejero que depusiera su actitud y asumir él mismo el papel de jefe del Gobierno a las órdenes del rey, en actitud claramente anticonstitucional. Pero Armada no era la "autoridad competente" esperada y Tejero lo despachó violentamente. Por su parte, Milans del Bosch, aislado, canceló sus planes a las cinco de la mañana y fue arrestado, mientras que Tejero resistió hasta el mediodía del 24. Sería, sin embargo, durante la mañana del día 24 cuando los diputados serían liberados.

 


Comentarios
Publicado por Invitado
Domingo, 11 de mayo de 2008 | 11:42
Una verdadera pena que no saliera bien el golpe.
Ahroa nos toca aguantar a toda la gentuza que esta en Espa?a, que no son pocos, como moros, gitanos, sudamericanos, la mayoria de los vascuences, etc.
? ARRIBA ESPA?A !
? viva franco ! aunque sea de cabo
Publicado por Invitado
Martes, 09 de junio de 2009 | 16:04
Dictadura no, democracia s?
Publicado por Invitado
Jueves, 24 de febrero de 2011 | 2:01

SOLO NOS QUEDA PENSAR QUE ES LO QUE HUBIESE SIDO LA HISTORIA DE  ESPAÑA SI HUBIESE SALIDO BIEN , NO COMO AHORA, QUE YA SABEMOS TODOS LO QUE VA A PASAR, A PESAR DE QUE LES DUELA A ALGUNOS. ARRIBA ESPAÑA SIEMPRE.