Lunes, 04 de febrero de 2008
Publicado por Salazara72 @ 15:53
Comentarios (0)  | Enviar
AMOR

Lo so?? impetuoso, formidable y ardiente;
hablaba el impreciso lenguaje del torrente;
era un mar desbordado de locura y de fuego,
rodando por la vida como un eterno riego.
Luego so??lo triste, como un gran sol poniente
que dobla ante la noche la cabeza de fuego;
despu?s ri?, y en su boca tan tierna como un ruego,
so?aba sus cristales el alma de la fuente.
Y hoy sue?o que es vibrante y suave y riente y triste,
que todas las tinieblas y todo el iris viste,
que, fr?gil como un ?dolo y eterno como Dios,

sobre la vida toda su majestad levanta:
y el beso cae ardiendo a perfumar su planta
en una flor de fuego deshojada por dos....

Delmira Agustini

Comentarios