Martes, 30 de octubre de 2007
Publicado por Salazara72 @ 14:17
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Los fantasmas del expolio nazi resucitan en Holanda
Los hijos de un marchante jud?o piden la devoluci?n de 227 pinturas
ISABEL FERRER - La Haya - 30/10/2007

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En octubre de 1945, apenas cinco meses de finalizada la II Guerra Mundial, un avi?n cargado con 26 cuadros y procedente de Estados Unidos aterriz? en Holanda. Pintados, entre otros, por Rembrandt y Rubens, las obras compon?an la primera remesa del arte expoliado por el Tercer Reich dispuesto ya para su devoluci?n a las familias jud?as. Muchas hab?an pagado con ellos su libertad. El env?o qued? bajo la custodia de la Colecci?n Estatal de Arte, que llegar?a a sumar 4.500 piezas.
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Durante los 60 a?os posteriores, las autoridades holandesas han ido restableciendo lienzos y objetos robados a sus due?os. La ?ltima petici?n de esta clase, en manos de la Comisi?n para la Restituci?n, ha estremecido a los museos nacionales. La firman los cuatro hijos de Nathan Katz, un marchante cuya colecci?n pict?rica pas? a manos de Hitler y de Hermann Goering, su ministro del Aire. Reclaman 227 telas y dos tapices, en su mayor?a del Siglo de Oro holand?s.
Confiscadas ?o vendidas?
Hace unos dos a?os, Sybila, David, Eva y Griet Katz acudieron a la Oficina de B?squeda, encargada de trazar el origen exacto de la Colecci?n Estatal. Quer?an saber cu?ntos cuadros llevaban el marchamo del negocio familiar. Como en situaciones semejantes, los documentos compilados compon?an la trayectoria de las obras sin ordenarlas por categor?as. Es decir, no se especificaba si hab?an sido confiscadas o bien vendidas voluntariamente por su padre a los nazis en el marco de su trabajo de marchante.
Dichas distinciones, esenciales para aprobar una devoluci?n, quedan al arbitrio de la Comisi?n para la Restituci?n. ?rgano asesor del Gobierno, la misma a?ade a?n otro requisito para dar un caso por cerrado: que el lote no hubiera sido reclamado anteriormente. "Buscamos a las familias de los propietarios de obras de la guerra custodiadas por el Estado holand?s, cuando pensamos que pudieron ser confiscadas por los ocupantes. Algunos ni siquiera saben que a?n les pertenecen telas de antepasados no tan lejanos. Pero nunca aconsejamos que los reclamen. Ni tampoco que se abstengan de hacerlo. Eso es un asunto privado", se?ala Rudi Ekkart, uno de los mayores expertos mundiales en este tipo de arte y presidente del comit? que gestiona la Oficina de B?squeda.
A veces, las investigaciones desvelan giros felices en momentos tr?gicos. A los Katz, el suyo les llev? fuera de Holanda en plena ocupaci?n nazi gracias a un retrato de Rembrandt titulado Hombre de la familia de Raman. La tela fue a parar al propio Hitler, empe?ado en crear un grandioso museo del Tercer Reich. La familia del marchante pudo recuperarla al finalizar la contienda. Para esclarecer casos m?s rebeldes, a las autoridades holandesas les bastar?a una simple carta de los afectados exponiendo su situaci?n. En la pr?ctica, las cosas resultan menos entra?ables. Al igual que los familiares del tambi?n marchante jud?o Jacques Goudstikker, que en 2006 recuperaron los tesoros art?sticos perdidos por su pariente en 1940, los Katz han contratado los servicios de grandes despachos de abogados. De edades comprendidas entre 76 y 89 a?os, los cuatro hermanos cuentan con representaci?n legal a ambos lados del Atl?ntico. Desde Estados Unidos, donde reside parte de la familia, lleva el caso la letrada Tina Talarchyk, de la firma Squire Sanders.
Resuelta a la vez que cautelosa, su l?nea argumental es sencilla: "No deseo entorpecer las investigaciones oficiales holandesas, pero sostenemos que el padre de mis clientes fue presionado para vender sus cuadros. Su negocio ten?a prestigio ya antes de la contienda y los nazis fueron a por sus obras. No hay que olvidar el clima de temor en que viv?an", afirma en conversaci?n telef?nica desde su despacho. Precavida, a?ade que Nathan Katz nunca defraud? a las autoridades de su pa?s mintiendo sobre el valor de los cuadros vendidos a los nazis. Eso lo habr?a hecho su hermano Benjam?n -con el que compart?a desde 1930 un comercio de arte en la peque?a ciudad de Dieren- con 28 cuadros. Mientras la Comisi?n delibera -y puede tardar unos 10 meses porque tiene otras 42 investigaciones en marcha-, la otra gran duda sobre la colecci?n Katz es la amistad de Nathan con Alois Miedl. Este banquero germano amigo de Goering, compraba a los jud?os a la baja y hac?a llegar las obras a Hitler. Los historiadores consideran a Miedl amigo de Katz, de modo que sus acuerdos durante la guerra habr?an sido libres. De demostrarse, los cuadros as? vendidos por el marchante a los nazis, 91 de los cuales aparecen hoy en la Colecci?n Estatal, no entrar?an en la lista de posibles devoluciones.
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