S?bado, 23 de junio de 2007
Publicado por Salazara72 @ 1:39
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...Es un imperdonable error la negaci?n al esposo del ?d?bido conyugal?. La mujer no debe, bajo ning?n pretexto, negar a su marido lo que le pertenece. No tiene derecho a hacerlo, sino en el caso excepcional de que abrigue la certidumbre que del contacto conyugal pueda derivarse el contagio de una enfermedad. Pero a?n en ese caso, hay que razonar la negativa, condicionando la entrega, sin reproches que a nada conducen, a la desaparici?n del peligro. Muchas mujeres se lamentan de las infidelidades de sus esposos por no haber conocido a tiempo la enorme trascendencia del consejo que antecede (Doctor Clavero Nu?ez, Antes de que te cases.)

La mujer casada que no quiere caer en las aberraciones del onanismo ni que su esposo caiga tampoco en el mismo vicio, no debe negar nunca a su marido el d?bito conyugal, y para ello la favorece la estructura especial de sus ?rganos, que no necesitan preparaci?n ni la presencia siquiera de deseos para efectuar el coito( Doctor Algora Gorbea, El Hombre, la mujer y el problema sexual)

El marido es superior, es cabeza de la mujer, y ella, no obstante, le es igual, y as? el marido la ha de tratar como inferior, m?s sin lesionar los derechos de la amistad. La mujer es subd?ta, est? superditada al hombre.( Ricardo Arag?)

Las mujeres nunca descubren nada; les falta desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer nada m?s que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho. ( Pilar Primo de Rivera, en febrero de 1942).

La mujer en pantalones es una mujer vestida de hombre, que adopta las formas de convivencia contrarias a su sexo y esto no es una acci?n balad?. Esa conducta incluye una especie de aberraci?n del sexo que suscita f?cilmente ideas de perversi?n y llamadas al pecado. Es la raz?n porque el hombre sano mira a la mujer en pantalones con desprecio, en tanto que el vicioso la acecha con avidez ( Quint?n de Sariegos, capuchino, Luz en el camino).

Mientras que en la mujer absolutamente todo su ser est? conformado para su funci?n maternal; amplias caderas, blando regazo, ternura sin igual; en el hombre todo el organismo est? conformado para la actuaci?n social; en?rgico desarrollo de sus m?sculos y huesos, capacidad intelectual, esp?ritu de lucha y conquista ( Federico Arbes?, m?dico y jesuita, La virilidad y sus fundamentos sexuales)


De los veinte a los treinta a?os el casado puede ejercer sus derechos dos o cuatro veces por semana, dejando un d?a de intervalo entre cada vez. El entregarse a los deleites del coito con abuso repercute de un modo perjudicial en la parte psicol?gica y f?sica y en la futura prole. De los treinta a los cuarenta a?os se permite dos veces por semana. De los cuarenta a los cincuenta una vez. De los cincuenta a los sesenta, una vez cada quince d?as y aun menos si no se experimenta aliciente. El sexagenario debe ofrendar en el ara del amor muy rara vez. La continencia se impone. En esta ?poca de la vida el licor seminal se produce muy lentamente. El septuagenario deber?a abtenerse por completo del coito. El desgaste de energ?a que de ello resulta le acarrea un grave agotamiento. Por cada eyaculaci?n m?sera que tiene m?s de dolor que de placer, compromete a su salud y acorta su vida. Los casos de viejos que sucumben durante o despu?s de la c?pula no son excepcionales.( Presb?tero Ramiro Camacho, Moral ?ntima de los c?nyuges)
Comentarios
Publicado por Invitado
Viernes, 09 de enero de 2009 | 2:02
Hola, necesito entrar en contacto con Luis Otero. Agradecer?a que me informaran c?mo poder hacerlo. Mi correo electr?nico es [email protected]