viernes, 13 de marzo de 2009
Publicado por Salazara72 @ 21:29
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Mario Benedetti.

 

Rutinas..

 

A mediados de 1974 explotaban en Buenos Aires diez o doce bombas por noche. De distinto signo, pero explotaban. Despertarse a las dos o a las tres de la madrugada con varios estruendos en cadena, era casi una costumbre. Hasta los niños se hacían a esa rutina.

 

Un amigo porteño empezó a tomar conciencia de esa adaptación a partir de una noche en que hubo una fuerte explosión en las cercanías de su apartamento, y su hijo, de apenas cinco años, se despertó sobresaltado.

 

¿ Qué fue eso?, preguntó. Mi amigo lo tomó en brazos, lo acarició para tranquilizarlo, pero, conforme a sus principios educativos, le dijo la verdad: Fue una bomba. ¡Qué suerte¡, dijo el niño. Yo creí que era un trueno.

 

 

Seismo.

 

Quedan las cáscaras de vida

la solidaridad de las columnas

las pausas del escombro

el pavoroso cielo gris.

 

La tierra exasperada

reclama una caricia

que no la olviden nunca

pero eso se estremece

de abandono

 

tan sólo si la aman

si la amamos

volverá a concedernos

el perdón del silencio

el amor de la calma.

 

 

La Cercanía de la Nada.

 

Cuando se acercan a la nada

y más aún cuando se enfrentan

el pavoroso linde de tinieblas

los poderosos no consiguen

pasar de contrabando su poder

ni la mochila azul de sus lingotes

ni el chaleco antimuerte

ni el triste semillero de su fobias

 

pero cuando los pobres de la tierra

se acercan a la nada

los aduaneros nada les confiscan

salvo el hambre

o la sed

o el cuerpo en ruinas

 

los pobres de la tierra

pasan como si nada

pero tampoco se hagan ilusiones

ya que la nada es nada más que eso

y esa belleza sobrecogedora

que aterra a poderosos e indigentes

a todos los ignora por igual.

 



Comentarios
Publicado por Invitado
lunes, 16 de marzo de 2009 | 12:45
como te gusta la poesia
es tan bueno decir nuestras cosa cuando un entra al son de la vida, es cuando mas grande el poder decir aquello qu esta guardado en el mundo interior de la persona.
podenos no conocernos, podenos no querernos,
pero si nos conocemos somos mas grandes que el mismo tamano de cielo, resplandeciente y azulado
paciente y atento.
Publicado por Salazara72
lunes, 16 de marzo de 2009 | 13:50
Es precioso, pero deberías decirme el autor, Y sí es bueno conocernos y no confundir nunca la libertad, el conocer, el saber, el aprender, con el libertinaje, la falsedad y la hipocresía y bueno otras cosas....

También sería preciso que todos aprendieramos a respetarnos un poco.Te mando ésto:


Canción al Niño Jesús.

Si la palmera pudiera
volverse tan niña, niña
con cintura de pulsera.
Para que el niño la viera
las patas del borriquillo,
las alas de Gabrielillo.
Para cuando el Niño quiera,
correr, volar a su vera...

Si la palmera supiera
que sus palmas algún día...
Si la palmera supiera
por qué la Virgen María
la mira...Si ella supiera...

Si la palmera supiera...
La palmera...

Jorge Guillén.

Espero que te guste,saludos.
Publicado por el de siempre
jueves, 19 de marzo de 2009 | 19:33
la poesia no es cuestion de autores o quienes lo dijeron
la poesia es cuestion de buscarle sentido a cada palabra. Si uno busca ser aquello que mas le engalana sera como una planta que en cada estacion del tiempo tiene diferente aspecto.
Asi tambien es la persona tiene sus momentos,
para el cada uno de los segundo de vida es un ir y venir un decirte te quiero y y marcar el suspiro
es marcar el desden de nuestra busqueda.
seria mejor mirar y no no hacernos ciegos
seria bueno escuchar y no hacernos el qu e escuchamos.
ups me exedi