Martes, 04 de diciembre de 2007
Publicado por Salazara72 @ 13:02
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Sidra y nostalgias 'honoris causa'

Juan Jos? Mill?s y ?ngel Gonz?lez se reencuentran y celebran su doctorado

JUAN CRUZ - Oviedo - 04/12/2007


Cuando era adolescente y vio por primera vez en una clase de Preu al poeta ?ngel Gonz?lez, que ya era un autor reconocido, Juan Jos? Mill?s nunca pens? que un d?a iba a coincidir con ?l en un acto universitario en el que ambos iban a ser proclamados doctores honoris causa.
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Mill?s: "?C?mo iba a imaginar que un d?a estar?amos en el paraninfo!"
?ngel Gonz?lez: "La universidad que nos rechazaba nos rinde honores"

Para Mill?s, que ahora tiene 61 a?os, aquello era un sue?o; y ayer fue realidad. La Universidad de Oviedo (que se llama Literaria) consagr? a ambos con esa categor?a, y los dos se sentaron despu?s a contarse la alegr?a y la perplejidad con la que sumieron el reencuentro. El adolescente y su poeta, que ahora tiene 82 a?os.

Ante una espicha asturiana, mientras firmaban libros y com?an chorizo y pulpo, conversaron bebiendo vino.
-Yo te conozco desde Preu, ?ngel. Te llev? a clase un profesor de Literatura, Emilio Mir?. Vi?ndote all? arriba, recitar, ya con tu barba, c?mo iba a imaginarme que un d?a estar?amos aqu?, en el Paraninfo.
-La vida es tan rara, Juanjo...
-Pero, f?jate lo que me pasa: cuando fuiste a clase t? eras m?s viejo, acaso m?s solemne. Y al paso de los a?os te veo m?s joven que aquel que nos fue a recitar. En tu manera de vestir, de mirar, eres m?s joven; empezaste siendo muy mayor y vas a la ni?ez.
-Me gusta que lo digas, pero ?sa es la apariencia. Por dentro soy viejo, muy viejo, como si en efecto eso que he dicho siempre, que se me adelgaza el futuro, sea ya la ?nica verdad que me queda. Desilusionado. Hoy quiz? ese disfraz juvenil no se corresponde con la imagen.
-En aquel entonces yo me sab?a de memoria tus versos. Recuerdo aquellos, de Funcionario p?blico. "... Se le cay? un gusano de la manga, / pidi? perd?n y recogi? el gusano / que era s?lo un fragmento /...".
-"... de la totalidad de su esperanza". ??Te acuerdas?! Yo era funcionario p?blico, de Obras P?blicas...
-Lo s?... Nos gustaba much?simo tu poes?a; t? la hac?as parecer f?cil. ?Nunca me imagin? entonces que 20 a?os despu?s ?bamos a ser socios en un restaurante mexicano!
-Y, menos a?n, que nos hicieran doctores en Oviedo... Aquel restaurante fue una iniciativa de un amigo, Pedro ?vila, cantante.
-?bamos all? a divertirnos, y lo perdimos todo. A veces te miraba y me dec?a: "F?jate, el poeta que m?s quiero y es mi socio en un restaurante". Ahora, ?ngel, menudo trance hemos vivido juntos esta ma?ana.
-Yo lo he pasado muy bien, muy emocionado. La ?nica sombra, la ausencia de Susana
[Rivera, su esposa, en Estados Unidos]. Del resto, fue muy emocionante lo que dijo Josefina Mart?nez, me acord? mucho de Alarcos, su marido, tan gran amigo. Y de mi infancia, claro, a mi madre le hubiera gustado ver que aquel chico que ella cre?a que iba a terminar en un manicomio o en un hospicio tiene cierto ?xito, cierto reconocimiento en la ciudad en la que ella pas? tanto miedo.
-Yo tuve una sensaci?n de miedo, como si no fuera a estar a la altura de la responsabilidad. Me sent? muy orgulloso: siempre he estado muy ligado a esta universidad. Desde que empec? a publicar.
-Y yo; estudi? en ella, en una ?poca muy dura, los cuarenta, cuando aqu? ?ramos ellos y nosotros. Yo era de la parte de ellos, los que hab?an perdido. Ahora nosotros somos yo y otros, y otros son ellos.
-Durante el acto me acord? de mi calle: me parece mentira haber encontrado una grieta que me condujera un d?a a este paraninfo.
-Hablas del fr?o de tu infancia. En mi ?poca hubo much?simo fr?o.
-Y dur? m?s; pero yo ten?a 30 a?os cuando muri? Franco, de modo que pas? tambi?n much?simo fr?o.
-Cuando yo llegu? a la Universidad, Oviedo estaba en ruinas. Y ah? es donde yo vi ese cartel: Ellos-Nosotros. Tremendo.
-Ese Ellos-Nosotros ya no existe en Espa?a, ?eh, ?ngel? Existe en la ret?rica; si funcionara en la realidad, nos estar?amos matando, y no es el caso.
-Pero yo en el fondo de mi alma s? sigo notando esa diferencia de ellos y nosotros, Juanjo.
-Ahora llevamos cuatro a?os de campa?a electoral; hay una oposici?n ruin y desleal. Eso es lo que alimenta m?s mi sarcasmo, del que hablaba el profesor que me introdujo, ?lvaro Ruiz de la Pe?a.
-Yo todav?a siento, en situaciones as?, c?mo alienta en mi memoria el tiempo que viv? aqu?; aquella Universidad que nos rechazaba a?os despu?s nos rinde honores. No sabes c?mo se lo agradezco al rector, Juan V?zquez, que nos propuso este honor.
-Brindemos, poeta. ?No quieres un peixin? Tan s?lo fumas. Come algo, anda, ?ngel.

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