Lunes, 03 de diciembre de 2007
Publicado por Salazara72 @ 13:46
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El monstruo nazi del lago Ness
H?CTOR FELICIANO 02/12/2007

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A m?s de sesenta a?os del fin de la II Guerra Mundial, la situaci?n del expolio nazi es el ?ltimo cap?tulo de ese denso periodo de la historia europea que no acaba de darse por concluido. Y es que, por lo visto, es una historia de nunca acaba

De 1939 a 1945, Hitler y los nazis saquearon a los pa?ses ocupados del continente extrayendo centenares de miles de pinturas, dibujos y esculturas, cientos de miles de muebles y millones de libros y manuscritos a propietarios jud?os, masones u opositores pol?ticos. De Francia, nada m?s, y sobre todo de Par?s, entonces la capital mundial de la cultura, los nazis robaron, en cuatro a?os de ocupaci?n, m?s de 100.000 pinturas.
Cabe introducir aqu? una comparaci?n para comprender la extensi?n del saqueo por los nazis. La colecci?n principal del Museo de Arte Moderno de Nueva York, el MOMA, que comienza con C?zanne y Seurat, incluye a Picasso y a Matisse y culmina con L?ger, Dal?, Mir? y los surrealistas, se compone de unas 2.500 piezas.
Hitler y G?ring, segundo en la jerarqu?a del Reich, pose?an acceso directo a ese expolio art?stico. Goering llegaba, incluso, a trasladarse desde Berl?n a Francia, B?lgica y Holanda para evaluar u obtener toda obra robada que le interesara. A Par?s lleg? a realizar hasta cinco viajes privados a fin de conseguir obras expoliadas recientemente para su colecci?n particular. Organiz?, tambi?n, un sistema de trueque de pinturas robadas y emple? la valija diplom?tica del Reich para venderlas en Suiza.
Al concluir la guerra, las obras del expolio que no fueron recuperadas siguieron el natural trayecto del mercado del arte y, as?, muchas fueron a parar a los museos, galer?as, casas de subasta y colecciones particulares de Europa y de Estados Unidos.

El tema del expolio nazi ha sido, en nuestras sociedades, como una suerte de monstruo del lago Ness, que aparece y vuelve a desaparecer peri?dicamente, zambull?ndose por d?cadas para luego volver a surgir. La duraci?n de las apariciones tiene mucho que ver con el inter?s y la presteza de la opini?n p?blica. La ?ltima aparici?n data de mediados de los a?os noventa y, afortunadamente, dura hasta nuestros d?as.

Cientos de familias se han vertido a ubicar lo que una vez les perteneci?. Desde entonces, decenas de miles de obras expoliadas han sido devueltas a sus respectivos due?os, despu?s de largos a?os de reclamaciones, demandas y espera. Quedan, quiz?, centenares de miles por restituir, a pesar de que cada mes se da a conocer alguna nueva pintura o dibujo reclamados a alg?n museo, casa de subasta, galer?a o colecci?n privada. Estas reclamaciones surgen en gran cantidad en los pa?ses en los que se luch? la guerra, desde la Uni?n Sovi?tica hasta Estados Unidos, aunque tambi?n se han dado en otros como Suiza o Espa?a.

En este ?ltimo, el caso, quiz?, m?s conocido es el del gran lienzo de Andr? Masson La familia en metamorfosis, que se halla en el Centro Reina Sof?a, cuyos conservadores, al adquirirlo, desconoc?an enteramente su turbio pasado.
?Por qu? tanta complicaci?n para que se restituya lo que fue evidentemente expolio durante la guerra? Se debe a una mezcla de razones. Primeramente, muchas leyes nacionales europeas consideran que los delitos han prescrito, aunque la jurisprudencia ha cambiado algo en los ?ltimos a?os; segundo, es necesario, sobre todo en Estados Unidos, tener s?lidas finanzas para enfrentarse a los altos costes legales en las cortes y para, luego, poder sostener la demanda durante, a menudo, a?os.

Sin embargo, la mayor injusticia de la situaci?n yace en el hecho de que el tiempo juega en contra de los expoliados, pues mientras m?s nos alejamos de los a?os de la guerra, menos due?os y herederos quedan vivos que recuerden ?o se empe?en en recordar y recuperar? aquello que una vez les perteneci?. Y, as?, el expolio nazi se va convirtiendo en un cuento de nunca acabar.

H?ctor Feliciano es periodista y autor de El museo desaparecido - La conspiraci?n nazi para robar las obras maestras del arte mundial (Ediciones Destino).

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