BICENTENARIO DE LOS SITIOS
La Federación de Ciudades Napoleónicas "ficha" a Zaragoza
El presidente de esta asociación europea, Charles Napoléon, descendiente directo de un hermano del emperador, invitó ayer al alcalde Belloch a entrar en el organismo.
Fotógrafo: ESTHER CASAS
Charles Napoléon, presidente de la Federación Europea de Ciudades Napoleónicas, fotografiado ayer en Zaragoza
JOSÉ LUIS SOLANILLA. Zaragoza | A poco tiempo de cumplirse dos siglos de que las tropas napoleónicas irrumpiesen a las puertas de Zaragoza, el último heredero directo vivo del emperador francés, Charles Napoléon, pasea estos días por las calles cuya conquista por el ejército francés tantas vidas costó a ambos bandos. Pero este Bonaparte viene con intenciones bien distintas a las que en su día movió al mítico personaje histórico. Su ideario y sus motivaciones nada tienen que ver con los afanes imperialistas de su antepasado.
Este Napoléon trae un mensaje de paz y de concordia, una invitación para recuperar la memoria histórica, no con afán de justificar lo que ocurrió, sino de explicar los acontecimientos del pasado para comprender aquellos hechos y evitar que se produzcan en el futuro errores que desemboquen en conflictos entre pueblos y naciones.
Charles Napoléon preside la Federación Europea de Ciudades Napoleónicas y ayer se entrevistó con el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, y con la consejera de Cultura del Ayuntamiento, Pilar Alcober, para invitar de manera formal a la capital aragonesa a entrar en la citada federación. "Zaragoza es una ciudad que tuvo un papel trascendental en ese periodo histórico en el conjunto de España. Por eso queremos que sea la primera ciudad de este país que se incorpore a la Federación, en la que se integran ya 32 ciudades pertenecientes a seis Estados diferentes: Francia, Bélgica, Italia, Alemania, Polonia y República Checa", declaró ayer Charles Napoléon.
Vencedores y vencidos
Claro está, siempre habrá quien ponga reticencias a esa asociación bajo una denominación con tan fuertes connotaciones en la historia de esta ciudad. "Ahora ya no importa si fueron ciudades vencedoras o fueron vencidas, la Federación la forman urbes de uno y otro signo, lo importante es que tenemos un pasado común con el que tenemos que mirar hacia el futuro. Tenemos que aprovechar el patrimonio cultural y humano de estos lugares para fomentar una cultura de paz y de concordia", señaló el visitante francés tras entrevistarse con las autoridades municipales zaragozanas, un encuentro del que salió con fundado optimismo: "El alcalde Belloch se ha despedido diciéndome que deseaba que en nuestra próxima entrevista Zaragoza forme ya parte de la Federación". Después de la capital aragonesa, otras ciudades españolas que figuran en la agenda de fichajes de esta asociación europeísta son Vitoria, La Coruña y Bailén.
Además, Napoléon participó ayer en el ciclo de conferencias de la Asociación Cultural Los Sitios, que le invitó a venir a la capital de la Comunidad para intervenir en un ciclo que ha analizado la influencia que el caso de Zaragoza tuvo en la resistencia española a la invasión napoleónica. Su intervención se tituló "La desafortunada Guerra de España en la acción de Napoleón I y sus consecuencias para Europa". Charles Napoléon aclara: "Este título, en realidad, es calcado a la palabras que el emperador dictó en Santa Elena al transciptor de sus memorias. 'Me perdió aquella desdichada guerra de España', vino a decir mi antepasado".
Charles Napoléon, nacido hace 57 años en Ajaccio, la capital de Córcega, cuna también del emperador, guarda muy pocas semejanzas con su antepasado, del que no ha heredado el apellido original -Bonaparte- porque su bisabuelo decidió adoptar Napoléon como apellido. Tampoco en su aspecto físico se vislumbran los genes del "pequeño cabo", como llamaban los soldados a su general. Este Napoléon mide casi 2 metros de estatura. "Yo soy demócrata y europeísta", contesta el heredero de los Bonaparte a la pregunta de sus posibles concomitancias políticas con el personaje que dio renombre a su familia. Pertenece a la quinta generación y es tataranieto de Jérôme Bonaparte, hermano de Napoleón. Doctor en Ciencias Económicas por la Sorbona de París, es, desde el año 2001, alcalde adjunto de Ajaccio. "He venido aquí como lo que soy, un representante elegido por mis conciudadanos, para contribuir a la construcción de una memoria europea basada en la paz y la democracia", concluye.
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