Y ahora, aquí está frente a mí.
Tantas luchas que ha costado,
tantos afanes en vela,
tantos bordes de fracaso
junto a este esplendor sereno
ya son nada, se olvidaron.
Él queda, y en él, el mundo,
la rosa, la piedra, el pájaro.
aquéllos, los que al principio,
de este final asombrados.
¡ Tan claros que se veían,
y aún se podía aclararlos¡
Están mejor; una luz
que el sol no sabe, unos rayos
los iluminan, sin noche,
[...]
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