eído pero es fascinante, me está respondiendo preguntas a las que no tenía respuesta o bueno quizás las tenía hace tiempo y sin embargo no quise darme cuenta de ello o simplemente no quise aceptarlo.
Lo curioso es que los primeros adversarios de la filosofía le reprochaban precisamente ser “Cosa de Niños” adecuada como pasatiempo formativo en los primeros años.
Lo mismo que al nacer traemos al mundo lo que nunca antes había sido, al morir nos llevamos lo que nunca volverá a ser.
Ante todo, los Dioses son inmortales: nunca mueren y cuando juegan a morirse, luego resucitan o se convierten en otra cosa, pasan por una metamorfosis.
El objetivo del método tradicional es establecer la verdad, es decir la mayor concordancia posible entre lo que creemos y lo que efectivamente se da en la realidad, de la que formamos parte. Verdad y Razón comparten la misma vocación universalista.
Antonio Machado dijo ( en el mismo libro de Savater)
Tu Verdad, no; La Verdad.
Y ven conmigo a buscarla
La Tuya Guardatela.