lunes, 24 de septiembre de 2007
Publicado por Salazara72 @ 16:16
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El Beso.

¡ Que sola estabas por dentro¡

Cuando me asomé a tus labios
un rojo túnel de sangre,
oscuro y triste, se hundía
hasta el final de tu alma.

Cuando penetró mi beso,
su calor y su luz daban
temblores y sobresaltos
a tu carne sorprendida.

Desde entonces los caminos
que conducen a tu alma
no quieres que estén desiertos.

¡ Cuántas flechas, peces, pájaros,
cuántas caricias y besos¡


Tus Palabras.

Apoyada en mi hombro
eres mi ala derecha.
Como si desplegaras
tus suaves plumas negras,
tus palabras a un cielo
blanquísimo me elevan.

Exaltación. Silencio.
Sentado estoy en mi mesa,
sangrándome la espalda,
doliéndome tu ausencia.
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