Nos vamos a comer fuera, pero quiero dejaros esto leedlo es bonito. También estoy recopilando información sobre algunos guerrilleros en la Guerra Civil española.
Con la perfidia de una falsa alegría
apuñalo mi voz, la protesta de los sentidos,
que saben el porqué
de la eterna evasión de las cosas
hacia el reino espectral de las sombras
y de los sueños
desde donde regurgen contra mí
como fantasmas
e influjos maléficos
en un inmenso edificio
que me engaña con escaleras y pasillos
y puertas siempre cerradas que en vano golpeo con los puños
buscando una salida
o una aula magna
donde explicar la lección magistral de mi vida
cuyo sentido ya se me escapa, y me siento ridículo
huyendo escaleras arriba
sin fuerza, sin aliento,
hasta la última planta
para quedarme a mirar, desde el ojo de una ventana,
cómo sigue cayendo la lluvia.