lunes, 17 de septiembre de 2007
Publicado por Salazara72 @ 14:30
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El final de mi libro;


Es muy triste, un hombre que lleva 35 años prensando libros, sin embargo los ama, y siempre está rodeado de ellos,. Tuvo una novia, el amor de su vida, aún es el amor de su vida, pero lo dejó muchas veces, tantas veces que ahora suspira por ese amor, Maruja, ya ni duerme en su cama por miedo a que sus libros le aplasten, se sienta en una banqueta y dormita encima de la mesa, habla con los ratoncitos de su sótano, pues tampoco tiene con quién hablar puesto que nadie comprende su amor a los libros, así que aislado y enamorado eternamente intenta seguir su vida, como puede, soñando que un día Maruja volverá y le dirá ven conmigo, pero ése día nunca llega y el protagonista cada vez se hunde más en su mundo de sus libros y su soledad. Ahora pongo el fragmento. Espero que os guste a todos. Besos.




Hace treinta y cinco años que trabajo con papel viejo y ésta es mi love story. Hace treinta y cinco años que prenso libros y papel viejo, treinta y cinco años que me embadurno con letras, hasta el punto de parecer una enciclopedia, una más entre las muchas de las cuales, durante todo este tiempo, habré comprimido alrededor de treinta toneladas, soy una jarra llena de agua viva y agua muerta, basta que me incline un poco para que me rebosen los más bellos pensamientos, soy culto a pesar de mí mismo y ya no sé qué ideas son mías, surgidas propiamente de mí y cuáles he adquirido leyendo y es que durante estos treinta y cinco años me he amalgamado con el mundo que me rodea porque yo, cuando leo de hecho no leo, sino que tomo una frase bella en el pico y la chupo como un caramelo, la sorbo como una copita de licor, la saboreo hasta que, como el alcohol, se disuelve en mí, la saboreo durante tanto tiempo que acaba no sólo penetrando mi cerebro y mi corazón, sino que circula por mis venas hasta las raíces mismas de los vasos sanguíneos.
De esta manera, a pesar de mi mismo, me he vuelto sabio y ahora me doy cuenta de que mi cerebro es un fajo de pensamientos prensados en la prensa mecánica, mi cabeza calva es la nuez de Cenicienta, y sé bien que los tiempos en los que el pensamiento estaba inscrito en la memoria humana tenían que ser mucho más hermosos; si en aquel tiempo alguien hubiese querido prensar libros, tendría que haber prensado cabezas humanas, pero tampoco eso habría servido de nada, ,porque los verdaderos pensamientos provienen del exterior, van junto al hombre como su fiambrera de fideos y por eso todos los inquisidores del mundo queman los libros en vano, porque cuando un libro comunica algo válido, su ritmo silencioso persiste incluso mientras lo devoran las llamas, y es que un verdadero libro siempre indica algún camino nuevo que conduce más allá de si mismo.
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Comentarios
Publicado por Salazara72
lunes, 17 de septiembre de 2007 | 17:24
Y el protagonista sin Maruja está perdido, y no se encuentra jamás, sólo suspira y piensa por su Maruja, sin ella no existe nadie más.
Publicado por Salazara72
lunes, 17 de septiembre de 2007 | 19:53
Hant que asi se llama el protagonista, sin Maruja, no es nada y no sigue adelante, sigue metido en sus libros y en su mundo, sin Maruja, suspirando por ella a cada momento, que penita. Como veis muy triste mi libro.