lunes, 10 de septiembre de 2007
Publicado por Salazara72 @ 15:17
Comentarios (14)  | Enviar
Hace unos meses que lo leí,pero he guardado los fragmentos que más me impactaron en su momento, un libro muy recomendable.



Quien quiere o puede irse de un día para otro, romper con todo, con la vida de siempre, con los lazos del corazón y los hábitos de la vida diaria, quién no se aflige al pensar que debe perder su casa, sus libros, su sillón preferido, la normalidad que ha conocido siempre, que sigue durando a pesar de los golpes en la puerta de los vecinos o el disparo que ha segado en un instante una vida o la pedrada en los cristales de la sastrería o de la tienda de ultramarinos del vecindario, en cuya fachada aparece groseramente pintada una mañana una estrella de David y una sola palabra que contiene en su brevedad el máximo grado posible de injudia; Juden. Vas a comprar a la misma tienda de todos los días pero hay delante de ella un grupo de hombres con camisas pardas y brazaletes con esvásticas que sostienen una pancarta, Quien compra a los judíos apoya el boicot extrajero y destruye la economía alemana y entonces bajas la cabeza y disimuladamente cambias de camino, entras en una tienda cercana, conteniendo la vergüenza íntima, al fin y al cabo el boicot a los comercios judíos tiene lugar sólo los sábados, por lo menos al principio, en la primavera de 1933, y si al día siguiente o esa misma tarde te cruzas con el tendero habitual que sabe que no fuiste a comprarle es posible que apartes la mirada o cambies de acera en vez de aproximarte a él y estrecharle la mano, o ni siguiera eso, decirle unas pocas palabras normales, mostran un gesto de fraternidad ni siquiera judía, sino tan sólo humana, de vecinos de siempre.


Tú has sido señalado, pero las cosas a tu alrededor no han sufrido ningún cambio que pueda ser el reflejo objetivo, la confirmación exterior de tu desgracia inminente, de su solitaria condena. En la sala de lectura a la que ya no puedes entrar la gente sigue inclinándose pensativamente sobre los volúmenes abiertos, a la luz suave de lámparas bajas con pantallas verdes. Sales a la calle sabiendo que tienes los días contados, que deberías aprovechar para huir el tiempo que te queda todavía, para intentarlo al menos, pero el kiosquero te vende el periódico como todas las mañanas y el autobús sigue deteniéndose con puntualidad cada pocos minutos en la misma parada, y entonces te parece que el maleficio está dentro de tí, que hay algo en ti mismo que te vuelve distinto a los otros, más vulnerable, peor que ellos, indigno de la vida normal que ellos disfrutan, y de la que tú tienes indicios stiles pero también dindudables para saber que te han escluido, aunque no puedas explicarte por qué razón, aunque te obstines en creer que sin duda se trata de un error, de un malentendido que se despejará a tiempo.


La gran noche de Europa está cruzada de largos trenes siniestros, de convoyes de vagones de mercancías o ganado con las ventanillas clausuradas, avanzando muy lentamente hacia páramos invernales cubiertos de nieve o de barro, delimitados por alambradas y torres de vigilancia. Arrestada en 1937, torturada, sometida a interrogatorios que duraban cuatro o cinco días seguidos, en los que debía permanecer siempre en pie, encerrada durante dos años en una celda de aislamiento Ginzburg, militante comunista, fue condenada a veinte años de trabajos forzados en los campos cercanos al Círculo Polar, y el tren que la llevaba al cautiverio tardó un mes entero en recorrer la distintacia entre Moscú y Vladisvostok. Durante el viaje las prisioneras se contaban las unas a las otras sus vidas enteras, y algunas veces, cuando el tren se detenía en una estación, se asomaban a una ventanilla o a un respiradero entre dos tablones y gritaban sus nombres a cualquiera que pasara, o arrojaban una carta, o un papel en el que garabateaban sus nombres con la esperanza de que la noticia de que seguían vivas llegara alguna vez a sus familiares.


...Este hombre se ahoga, le digo a la mujer separando absurdamente las palabras, por si puede entenderme y le señalo un teléfono, hay que llamar a una ambulancia. Pero lo que yo quiero es irme cuanto antes, escaparme de allí, volver a la habitación del hotel antes de que mi mujer se despierte. Logro incorporarme, y cuando el hombre me suelta se le apacigua algo la respiración, aunque ahora casi tiene los ojos en blanco.
Sobre la mesilla en la que está el teléfono hay una pequeña bandera roja, con una esvástica en el centro, en el interior de un círculo blanco. Desde que entré en este lugar sólo ahora, mientras espero a que respondan el teléfono de urgencias, miro a mi alrededor. En una pared hay un gran retrato al óleo de Hitler, rodeado por dos cortinajes rojos que resultan ser dos banderas con esvásticas. En el interior iluminado de una vitrina hay una guerrera negra con las insignias de las SS en las solapas y con un desgarrón manchado de oscuro en un costado. En una fotografía pomposamente enmarcada Adolf Hitler está imponiendo una condecoración a un joven oficial de las SS. En otra vitrina hay una Cruz de Hierro y junto a ella un pergamino manuscrito en caracteres góticos y con una esvástica impresa en el sello de lacre.
Lo veo todo en un segundo pero no puedo discernir la cantidad abrumadora de objetos que me rodean, que llenan la habitación, aunque es inmensa, los bustos, las fotos, las armas de fuego, los proyectiles puntiagudos y bruñidos, las banderas, los adornos, las insignias, los pisapapeles, los calendarios, las lámparas, no hay nada que no sea nazi, que no conmemore y celebre el III Reich. Lo que yo percibo como confusa proliferación tiene un orden perfecto y catalogado de museo.
Comentarios
Publicado por Adriana
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 18:39
Intersantes esos fragmentos , el tercer reich quedò atràs ,pero cuanta intransigencia hay en la actualidad, cuantas guerras y dolor.
Tu sabes que eso que escribes de las mujeres del tren, me trae a la memoria lo que pasò en mi paìs en tiempos no muy lejanos, desde la decada del setenta hasta el ochenta y cinco.Las presas politicas estaban en lo que ahora es escuela de enfermeria ,y sacaban sus manos de los barrotes y saludaban , y nosotros, sin importarnos la guardia,ni las armas, saludabamos
Publicado por Adriana
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 18:44
y les sonreiamos, y veiamos en ellas no su triste condiciòn de perdida de libertad injusta e innecesaria, si no que eran heroinas mismas de nuestra patria.
Hemos perdido tambien familia, amigos, algunos contrajeron enfermedades y murieron como consecuencia de la tortura, pero muchos y muchas salieron, miran adelante, y son para nosotros dignisimos de todo respeto.
Y tambièn todos, por el hecho de tener vida y habitar sobre esta tierra.
Te envio un beso de aqui pa alla
Publicado por Adriana
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 18:53
"acaso el tiempo enseñe
que ni esos muchos ni yo mismo somos
extranjeros reciprocos extraños
y que la grave extranjerìa es algo
curable o por lo menos llevadero.
acaso el tiempo enseñe

que somos habitantes
de una comarca extraña
donde nadie quiere decir
pais no mio."
Un beso queridisima Noe
Publicado por Adriana
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 18:56
olvidè añadir el nombre del poema:Comarca Extraña y su autor es Mario Benedetti . besitos
Publicado por Salazara72
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 19:45
Adriana, cariño, me alegras la página a pesar de la historia que cuentas, como ves, esos son mis libros, leo mucho, bueno leía, ahora tengo algunos problemas.

No tuvo que se agradable aquella situación, verás Sin Destino nobel de literatura del 2002 de Imre Kertesz es uno de mis favoritos de campos de concentración y Cronicas del Mundo Oscuro también autobiográfico y por supuesto Primo Levi, la trilogía de Primo Levi, en fín Adriana, ésta soy yo, con mis libros, mis poemas, mis lecturas....
Publicado por salazara72
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 19:48
...y mis escritores por supuesto, ellos no pueden faltar en mi vida,. Sin misterios, normal, bueno aquí un poco extraña pero ésta soy yo. El poema es precioso Adriana deberías hacerte una página, así compartirías tus conocimientos con gente como yo, siempre dispuesta a aprenderlo todo. Besos,querida Adriana.
Publicado por Adriana
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 20:42
yte cuento querida Noe, que cuando todos fueron liberados al fin del infierno, iban por la carretera caminando, y todo , todo nuestro pais aplaudiendo,
La historia contemporanea de America del Sur es como esa frase de Alberti
Pero vino la paz. Y era un olivo
de interminable sangre por el campo .
Publicado por salazara72
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 20:51
Como el final del libro El Arca de Shinndler, precioso final, todos los supervivientes caminando en columna, sólo que allí no había nadie para aplaudirlos, Adriana, has hecho que quiera investigar ésa historia, buscaré libros referentes a ello, pero ya sabes si quieres tú indicarme alguno, acepto sugerencias. Besos guapísima.
Publicado por Adriana
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 21:25
hay una pagina en internet, www.politicauruguaya.com.uy
donde puedes bajar un libro de Internet, "Crisis de los partidos tradicionales y Movimiento Revolucionario en el Uruguay.Ponlo en el buscador, puedes buscar tambien desaparecidos en Uruguay, vas a ver a Amelia Sanjurjo, española, vivia casa por medio a la mia, y eramos muy amigas, buenisima mujer, lo que te escribì de los presos saliendo , y la gente esperando y de la carcel de mujeres del Cabildo , fueron vivencias mias,mi tia vive aun
Publicado por salazara72
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 21:29
Lo busco rauda y veloz, gracias Adriana,me has alegrado un poco mi tarde-noche,, Besos guapisima
Publicado por Adriana
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 21:31
a una cuadra de lo que fuera una de las carceles de mujeres.Para volver a la democracia, nuestro pais transò con los militares,de que no habria juicios a los militares, y recièn ahora, 22 AÑOS DESPUES, se estàn juzgando a todos los que fueron responsables de desaparicion y tortura. La Historia de Uruguay està unida a la de Argentina y Chile. operaba el plan Condor,
Hubo niños que nacieron en la carcel, y mataban las madres y se quedaban con los bebès.
Publicado por Adriana
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 21:41
Mi amiga Amelia Sanjurjo, era muy querida por nosotros,era mayor que yo y vendia libros, venia cansada al mediodia, y se sentaba en nuestra cocina, y recuerdo a mi madre sirviendole comida, supimos que fue brutalmente torturada y murio a consecuencia de eso. sus restos no han aparecido aùn , y estàn comenzando las excavaciones donde estarìan sus restos , a pocos kilometros de nuestro campo, en el campo de detencion la Tablada,Hubo uruguayos desaparecidos en Argentina.Incluso politicos asecinados
Publicado por Adriana
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 21:54
busca Zelmar Michelini y Gutierrez Ruiz su muerte.
sus viudas viven aun, fueron asesinados en Argentina
La historia de Sara Mendez buscando su hijo Simon Riquello, separado de ella en cautividad.
Publicado por Adriana
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 22:10
Escribe algo de mi amiga Amelia Sanjurjo,estos dias la he estado recordando , un beso grande y luego quiero ver un poema hermoso, tu sabes muchos.