Aquí la barca está sobre la arena;
desierta miro la extensión marina:
te llamo sin cesar con tu bocina
y no apareces a calmar mi pena.
Aquí estoy en la barca triste y sola
aguardando a mi amado noche y día;
llega a mis pies la espula de la ola,
y huye otra vez, cual la esperanza mía.
¡ Blanca y ligera espuma transparente,
ilusión, esperanza, desvarío,
como hielas mis pies con tu rocío,
el desencanto hiela nuestra mente¡
Tampoco es en el mar adonde él mora,
ni en la tierra quizás mi amor existe;
¡ay¡ dime si en la tierra te escondiste
o si dentro del mar estás ahora.
Porque es mucho el dolor que siempre ignores
que yo te quiero ver, que yo te llamo
sólo para decirte que te amo,
que eres siempre el amor de mis amores