lunes, 23 de julio de 2007
Publicado por Salazara72 @ 17:11
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Hace poco me cogí de la biblioteca Cancionero y Romancero de Ausencias de Miguel Hernández, me gustó tanto que luego me hice con él, yo soy así cuando algo me gusta, intento hacerme con ello, aunque a veces no es posible del todo, pero bueno al menos lo intento, ahora intento hacerme con algo de Luis Cernuda, Pablo Neruda, en fín no sé dónde voy a meter tantos libros, ya me falta espacio y los tengo algo apilados, estoy buscando sitios nuevos de la casa para poder seguir comprando libros y no tenerlos apilados.







Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante en mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.

¿ Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre..

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche; para siempre es de día.
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